El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto de 2026 dejó más de 115.000 personas afectadas y golpeó de forma directa el corredor logístico Cali-Buenaventura, columna vertebral del comercio exterior del Pacífico colombiano. Para la industria de envases, empaques y embalajes, el impacto inmediato no está tanto en plantas colapsadas como en una cadena de suministro interrumpida: transporte bloqueado, un puerto suspendido y una demanda extraordinaria de cartón corrugado, pallets y embalaje industrial para la respuesta humanitaria.
Qué pasó: los hechos verificados del sismo
El 10 de agosto de 2026, a las 7:34 a. m., un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia. El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 km, según el Servicio Geológico Colombiano. El movimiento se sintió con fuerza en Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Quibdó y otras ciudades del suroccidente y el Eje Cafetero, y fue seguido por réplicas de hasta magnitud 4,8.
El balance más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 14-15 de agosto, reporta:
- 115.461 personas afectadas en 448 municipios de 15 departamentos.
- Más de 54.000 familias en condición de desplazamiento.
- 81.506 viviendas averiadas y 14.493 destruidas.
- 66 edificaciones colapsadas.
- Cifras de víctimas que han seguido actualizándose día a día por parte de las autoridades (con reportes de más de 280 fallecidos y cientos de heridos y desaparecidos según los balances más recientes disponibles al cierre de esta nota).
Estos números conviven con reportes puntuales de empresas que evaluaron sus instalaciones y las declararon operativas: la Industria Licorera de Caldas, por ejemplo, confirmó daños únicamente en elementos no estructurales y aseguró que sus instalaciones son habitables, un ejemplo de que el daño físico directo a plantas industriales no ha sido, hasta ahora, el problema central para la mayoría de empresas de la región.
El verdadero golpe: la cadena de suministro, no solo los edificios
El dato más relevante para entender el impacto industrial no es cuántas fábricas colapsaron, sino cuántas empresas quedaron expuestas a la interrupción del sistema que las rodea. Según un análisis de Confecámaras, cerca de 270.000 empresas y 1,4 millones de empleos formales están vinculados a las zonas cuya actividad productiva quedó en riesgo, no porque todas esas empresas hayan sufrido daño físico, sino porque dependen de proveedores, vías, puertos o servicios públicos ubicados en la zona afectada. El comercio es el sector con mayor presencia empresarial en esas zonas, seguido de servicios, industria manufacturera y actividades profesionales y técnicas; el 93 % de esas empresas son microempresas.
El cuello de botella más citado por los análisis logísticos es el corredor Cali-Buenaventura (vía Loboguerrero-Buga), columna vertebral del comercio exterior del Pacífico colombiano, que quedó con tramos bloqueados. El puerto de Buenaventura, responsable de cerca del 30 % del intercambio comercial del país y el 44 % de la carga contenerizada nacional, suspendió operaciones temporalmente para evaluaciones estructurales, mientras gremios como Analdex impulsaban el cabotaje temporal hacia Cartagena para redistribuir carga. Las exportaciones de café, que dependen de esa misma ruta, se vieron paralizadas en los primeros días tras el sismo. Varios aeropuertos del centro y occidente del país (Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura) también suspendieron operaciones para revisión estructural.
La lectura para cualquier industria manufacturera, y en particular para la de empaque, es sencilla: una planta puede estar intacta y, aun así, quedar parcialmente paralizada porque no le llega materia prima, no puede despachar producto terminado, o sus trabajadores no pueden llegar a la planta. Es el mismo tipo de fragilidad que distintos análisis del sector vienen señalando sobre la resiliencia de las cadenas de suministro globales frente a eventos disruptivos.
Qué significa esto para el sector de envases, empaques y embalajes
No hay, a la fecha, reportes públicos y verificables de daños específicos en plantas de cartón, plástico o vidrio del sector empaque en la zona afectada (revisamos específicamente si existían reportes sobre la planta histórica de Cartón de Colombia/Smurfit Kappa en Yumbo, Valle del Cauca, sin encontrar información confirmada al respecto). Lo que sí es un hecho verificable es que Yumbo y el eje Cali-Valle del Cauca son un polo industrial relevante para el sector de empaque en Colombia —donde Smurfit Kappa opera plantas de corrugado en el país— y esa región está dentro del área de impacto económico reportada por Confecámaras.
Con esa salvedad clara, esto es un análisis de exposición y de cadena de suministro, no un reporte de daños confirmados en plantas de empaque, es razonable anticipar un efecto en dos tiempos, típico de este tipo de eventos:
Corto plazo (fase de emergencia y distribución)
- Posible interrupción de despachos por el cierre de corredores viales y del puerto de Buenaventura.
- Riesgo de pérdida de inventario (producto terminado o materia prima) por caída de estanterías, contaminación con agua o escombros, o suspensión prolongada de energía.
- Aumento puntual de demanda de cajas de cartón corrugado, pallets, film stretch, flejes, sacos y big bags para movilizar ayuda humanitaria: alimentos, agua embotellada, medicamentos y elementos de aseo requieren embalaje secundario y terciario para llegar a las zonas afectadas.
Mediano plazo (recuperación y reconstrucción)
- La reposición de inventarios dañados y la reactivación de líneas de producción puede generar un repunte de demanda de envases y etiquetas en las empresas de la región.
- La reconstrucción de vivienda e infraestructura implica transportar materiales de construcción, maquinaria, equipos eléctricos y mobiliario, carga que típicamente requiere embalaje industrial especializado (cajas de madera, barreras contra humedad, espuma, bloqueo interno, flejado).
- El envase de vidrio, por su fragilidad ante vibraciones y caídas, es uno de los materiales con mayor riesgo de pérdida de inventario en zonas de sismo, lo que puede traducirse en mayor demanda de embalaje protector (separadores, cantoneras, bandejas).
Un matiz importante: este mismo evento puede generar presión simultánea sobre la oferta y la demanda de empaque en la región. La oferta puede verse limitada por problemas de transporte, ausencia de personal o interrupciones en el suministro de materias primas a las plantas convertidoras; la demanda puede subir por la respuesta humanitaria y la reconstrucción. Esa combinación es la que históricamente presiona precios y tiempos de entrega en este tipo de emergencias, un efecto ya señalado, en términos generales para la economía colombiana, por análisis que anticipan presión inflacionaria derivada del terremoto por restricción de oferta y mayor demanda de transporte hacia la zona.
Qué deberían monitorear las empresas del sector
Para fabricantes y convertidores de envases, empaques y embalajes con operación o clientes en el suroccidente colombiano, los puntos de atención más razonables en las próximas semanas son:
- Disponibilidad de materia prima (papel, resinas, vidrio) si sus proveedores están en la zona afectada o dependen del corredor Cali-Buenaventura.
- Tiempos de entrega y transporte, dado el estado variable de las vías y la operación aún en normalización del puerto de Buenaventura.
- Estado de inventarios propios, especialmente en el caso de envases de vidrio o producto almacenado en racks, más vulnerables a daño por vibración.
- Demanda extraordinaria puntual de cartón corrugado, pallets y embalaje de ingeniería para carga industrial asociada a la logística de emergencia y a la reconstrucción, que puede representar tanto un reto de capacidad como una oportunidad comercial para quienes puedan responder con rapidez.
La recomendación, como en cualquier análisis de este tipo, es seguir las cifras oficiales de UNGRD, Confecámaras y los gremios logísticos (Analdex, entre otros) a medida que se actualicen, ya que el panorama, tanto en víctimas como en infraestructura, sigue cambiando día a día.
Fuentes
- Servicio Geológico Colombiano / Infobae — magnitud, epicentro y réplicas del sismo.
- UNGRD, vía El Heraldo (14-08-2026) — balance de afectados, municipios, departamentos y viviendas.
- Confecámaras, vía Infobae/Bluradio (13-08-2026) — empresas y empleos en zonas de riesgo.
- Ecos del Combeima — estado de instalaciones de la Industria Licorera de Caldas.
- Infobae/PortalPortuario/Sea Bridge Link (agosto 2026) — impacto en el puerto de Buenaventura y el corredor Cali-Buenaventura.
- Infobae (12-08-2026) — paralización de exportaciones de café por el bloqueo logístico.
Preguntas frecuentes
¿El terremoto en Colombia de agosto de 2026 dañó plantas del sector de empaque?
No hay, a la fecha, reportes públicos y verificables de daños específicos en plantas de cartón, plástico o vidrio del sector empaque en la zona afectada. El impacto documentado es principalmente sobre la cadena de suministro (vías, puerto de Buenaventura) que rodea a esas plantas, no sobre las instalaciones mismas.
¿Por qué el puerto de Buenaventura es tan importante para la cadena de suministro del empaque?
Buenaventura maneja cerca del 30 % del intercambio comercial de Colombia y el 44 % de la carga contenerizada nacional, incluyendo materias primas e insumos para el sector de envases, empaques y embalajes. Su suspensión temporal, junto con el bloqueo de tramos del corredor Cali-Buenaventura, afecta despachos aunque las plantas productoras estén intactas.
¿Qué tipo de empaque tiene más demanda tras un terremoto de esta magnitud?
En la fase de emergencia, suele aumentar la demanda de cajas de cartón corrugado, pallets, film stretch, flejes, sacos y big bags para movilizar ayuda humanitaria. En la fase de reconstrucción, crece la necesidad de embalaje industrial especializado (cajas de madera, barreras contra humedad, flejado) para transportar materiales de construcción y maquinaria.
¿Qué material de empaque corre más riesgo de pérdida de inventario en un sismo?
El envase de vidrio, por su fragilidad ante vibraciones y caídas, es uno de los materiales con mayor riesgo de pérdida de inventario en zonas de sismo, lo que puede traducirse en mayor demanda de embalaje protector como separadores, cantoneras y bandejas.
¿Dónde se puede seguir la información oficial actualizada sobre el terremoto en Colombia?
Las fuentes oficiales que actualizan cifras de afectados, viviendas y empresas en riesgo son la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Confecámaras y gremios logísticos como Analdex, dado que el panorama sigue cambiando día a día.

